A pesar de la abundante variedad de recetas propias de la provincia, en esta época de Navidad (al igual que ocurre en Cuaresma o Semana Santa), en El Malaguita nos inundan los recuerdos a olores tan populares como a aceite hirviendo y esperar algo tan delicioso como la receta de hoy: los pestiños.

Al igual que ocurría con la receta de los buñuelos, estamos ante otro dulce de claro origen árabe que se puede encontrar en Andalucía y en otras ciudades que recibieron la misma influencia, como Toledo. Además, esta receta ha sido también adoptada y hasta enriquecida con la influencia de la repostería conventual, pudiendo destacar al Convento de Santa Ana del Císter en Málaga, las Carmelitas Descalzas de Antequera o las Hermanas Mínimas de Archidona.

En la época árabe eran denominadas Hechura de trenza y se bañaban en miel después de freír, como atestigua La cocina hispano-magrebí durante la época almohade de Ambrosio Huici Miranda. También la encontramos en el Arte de cocina de Francisco Martínez Montiño, libro ya comentado otras veces en este blog, como Frutas de prestiños.

INGREDIENTES (6 personas)

  • 1/2 litro de vino blanco
  • 1/2 kg. de harina de trigo
  • 1/2 vaso de agua
  • 1 cucharada de ajonjolí
  • 1 cucharada de matalauva
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1 cucharadita de clavo
  • Ralladura de 2 limones
  • 1/2 litro de aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 litro de miel de abeja o de caña (al gusto)

PREPARACIÓN

  • Preparamos en un recipiente una mezcla con el vino, el clavo, la canela y la ralladura de limón.
  • Calentamos el aceite en una sartén el aceite y añadimos la matalauva y el ajonjolí. Removemos y añadimos al recipiente con la mezcla.
  • Añadimos la harina y amasamos hasta conseguir una masa fina que se pueda despegar del recipiente.
  • Colocamos la masa en una superficie limpia y lisa previamente espolvoreada con harina. Estiramos con un rodillo previamente untado con aceite hasta conseguir una masa de medio centímetro aproximado.
  • Cortamos la masa en cuadraditos de 5 o 6 cm., uniendo los ángulos extremos y dejamos reposar la masa unos 5 minutos.
  • Pasamos a freír en abundante aceite. Los sacamos y esperamos que se enfríen en papel secante para eliminar el exceso de aceite. ¡Y a disfrutar!
  • SUGERENCIA: Podemos preparar un almíbar mezclando la miel y agua caliente para mojar los pestiños una vez fritos. Tan sólo habrá que dejarlos escurrir y servir.
  • IDEA: Al igual que los buñuelos, la receta tradicional admite variaciones a la hora de cubrir los pestiños, siendo las de miel o la mezcla de azúcar con canela algunas de las más golosas.
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