Tras hablar el pasado martes en El Malaguita de las tradiciones relacionadas con la festividad de Todos los Santos, se nos quedó flotando el recuerdo del olor que desprendía el anís y el pan frito, tanto en nuestra infancia como en la actualidad, al preparar la receta de hoy: gachas malagueñas.

Se trata de una receta que data de la época andalusí, a la que se le pueden agregar elementos como dátiles, pasas, frutos secos o miel de caña (sin abusar de la misma). El legado andalusí hace que sean habituales en media España y que en otras zonas de Andalucía se las conozcan como poleás, y durante mucho tiempo ha sido un recurso que tenían las madres para alimentar a su familia en tiempos de escasez que con los años se ha convertido en un postre elegante. En nuestra provincia son frecuentes en Ojén, Algatocín, Alameda o Antequera, entre otros sitios.

INGREDIENTES (4 personas)

  • 250 gramos de harina
  • 1 litro de leche
  • 125 gramos de azúcar (al gusto)
  • 100 gramos o una cucharadita de anís en especia
  • 2 rebanadas de pan cateto asentado
  • Aceite de oliva virgen extra (al gusto)
  • Canela (al gusto)
  • Miel de caña (al gusto)
  • Pasas, piñones o dátiles sin huesos (al gusto)

PREPARACIÓN

  • Troceamos en dados pequeños el pan y lo freímos en aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes. Reservamos en un plato tras escurrirlos sobre una servilleta de papel para quitar el exceso de aceite.
  • En la misma sartén echamos el anís para que suelte el aroma y rápidamente apartamos del fuego. Podemos colar el aceite si no queremos encontrarnos trozos de anís.
  • Cuando el aceite se ha enfriado, añadimos la harina para tostarla ligeramente y mientras movemos con una cuchara de madera comenzamos a verter la leche, el anís y el azúcar.
  • Seguimos moviendo con la cuchara o con varillas hasta que la masa espese y sea homogénea (unos quince minutos).
  • Apartamos la masa y la vertemos en el recipiente donde las vamos a servir o conservar, ya que en muchos hogares se sirve en caliente y en otros en frío.
  • IDEA: Si la preparas para muchos comensales, una buena idea es servirlas en caliente y que cada comensal se sirva al gusto los picatostes, frutos secos, la miel de caña o azúcar.
  • SUGERENCIA: Si las sirves en frío, añade a la masa los picatostes y la canela, que potenciará su sabor.
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