Con la llegada del calor, viene bien recordar platos con alto valor nutricional y “orígenes humildes” (ya lo hicimos anteriormente con el ajoblanco) como el de esta receta típica de Antequera, aunque con muchas similitudes al salmorejo cordobés (provienen de la misma receta). Así que para evitar “discusiones”, adelantamos que la diferencia está en la mayor cantidad de pan y el uso de pimiento en la porra antequerana.

Los orígenes de esta receta se remontan a épocas romanas, donde los campesinos la preparaban golpeando con una piedra en forma de porra sobre los ingredientes depositados en un cuenco de madera. Hay vertientes que señalan un origen anterior, donde se encuentran platos como el moretum, una sopa fría de pan remojado, ajo y vinagre. En los orígenes árabes de la cocina cordobesa del Califato, se habla de un simple majado de ajos, sal, molla (miga de pan) y aceite crudo con vinagre, todo ello con aspecto de crema.

Ya a comienzos del siglo XX, Dionisio Pérez, en la Guía del Buen Comer Español (1929) menciona que este plato se prepara con una mezcla de miga de pan remojada en agua con vinagre y que posteriormente se maja en un mortero con ajo y que sólo los días de fiesta, o de mayor disponibilidad de alimentos, se suele añadir un tomate y un huevo duro. La popularidad del tomate hizo que poco a poco se fuera incorporando al majado de forma recurrente  y que la popularidad de esta receta aumente a finales de los años setenta.

INGREDIENTES (para 4 personas)

  • 3 rebanadas de pan cateto asentado
  • 4 tomates maduros
  • 2 pimientos verdes
  • 1-2 dientes de ajo (al gusto)
  • 2 cucharadas de vinagre
  • 1 cucharón de aceite de oliva virgen extra
  • Sal (al gusto)

PREPARACIÓN

  • Cortamos el pan y lo ponemos en remojo en un recipiente. Mientras, vamos pelando los tomates y quitándoles las pepitas.
  • Cortamos y pelamos los pimientos (sin pepitas también), pelamos los ajos enteros y lo colocamos todo en un recipiente alto para batirlo.
  • Añadimos el pan escurrido, pero no totalmente seco. Vertemos aceite de oliva, vinagre y sal al gusto.
  • Una vez triturados todos los ingredientes, probamos y “rectificamos” el vinagre y la sal si hace falta.
  • Dejamos enfriar la porra durante unas horas en la nevera para mejorar el sabor.
  • IDEA: Se puede servir decorado con trocitos de jamón en dados, ralladura de huevo duro y atún en aceite o dejar que los comensales añadan la guarnición a su gusto…
1 comentario

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  1. […] orígenes similares a los de la porra antequerana y el salmorejo, con parecido color y consistencia, sin embargo este primo menos conocido se […]

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