Nuestra ciudad tiene rincones tan bellos que son admirados en todo el mundo, como es el caso del protagonista del artículo de hoy, el Cementerio Inglés de Málaga. Esta necrópolis posee un gran patrimonio artístico funerario y su abundante vegetación lo convierten en un lugar particularmente bonito. Además, el lugar contiene un encanto peculiar y son cientos de historias las que contiene, por lo que vamos a enumerar algunas. El camposanto se puede visitar todos los días de la semana y se encuentra ubicado en la Avenida de Príes, 1.

Empezaremos por su creación. El cementerio St. George’s o Cementerio Inglés se construyó en 1831, gracias al tesón de William Mark, cónsul británico, que fue el encargado en conseguir los permisos necesarios para la construcción de un camposanto para poder acoger a sus compatriotas protestantes que no podían ser enterrados en la ciudad. La nueva necrópolis malagueña se convertía en el primer cementerio protestante del país. Hasta entonces, los extranjeros protestantes bajaban a las orillas de las playas malagueñas para enterrar a sus familiares fallecidos. Lo hacían de noche, en playas poco concurridas y en alerta continua para no ser descubiertos por las fuerzas de seguridad de la ciudad.

Robert Boyd fue la primera persona en ser enterrada en este cementerio por el cónsul británico William Mark y su hijo William Penrose, tan solo cuatro meses después de terminar su construcción. Boyd fue fusilado junto al general Torrijos en la playa malagueña de San Andrés el 11 de diciembre de 1831, , tras ser apresados mientras luchaban para derrocar el régimen absolutista del monarca Fernando VII. A finales de 1900, el Cementerio Inglés acogió el emotivo entierro de las víctimas del fragata de guerra alemana Gneisenau, una historia de la que ya hemos hablado en este blog.

El poeta Jorge Guillén es otro de los célebres moradores de esta necrópolis. Enamorado del mar y de la ciudad, decidió pasar sus últimos años de vida en Málaga y pidió ser enterrado enfrente del mar. El velatorio del poeta, celebrado el 8 de febrero de 1984, fue uno de los más multitudinarios que se recuerdan en la ciudad, los malagueños acudieron en masa para despedir al poeta que era muy querido en la ciudad. Se estima que unas 10.000 personas pasaron por el Salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga, donde estaba instalada la capilla ardiente del poeta, antes de ser trasladado al cementerio. Y no podemos olvidarnos de los escritores Gerald Brenan, el autor finlandés Aarne Haapakoski o Marjorie Grice-Hutchinson, que también encontraron su reposo final en este camposanto.

Como curiosidad vamos a destacar una antigua leyenda británica, que cuenta que la última persona que es enterrada en el cementerio pasa a convertirse en el vigía que debe velar por todas las almas que allí reposan. Algo curioso si tenemos en cuenta que la última persona en ser enterrada en el cementerio fue Antonio Alcalde, que fue el último vigilante del cementerio en la vida real.

Concluimos recordando que el Cementerio Inglés de Málaga fue nombrado Bien de Interés Cultural por la Junta de Andalucía en 2012. Además, está registrado en la asociación de cementerios significativos de Europa. Para más información (horarios, tarifas, etc), sólo hay que consultar su web.

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  1. […] empleados y el pueblo entero que acudió a despedir el sencillo féretro que sería enterrado en el Cementerio Inglés de Málaga junto a su esposa Anne Margaret, fallecida a causa de una pulmonía treinta y tres años antes, el […]

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